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Aplicación de Ultrasol®ine K Plus mejoró el tamaño y peso del fruto de tomates cóctel en Tailandia

El yodo (I) debería ser considerado un micronutriente vegetal.  Esa es la conclusión principal de Kiferle et al., 2021.  En ese artículo se publicó la presencia e identidad de proteínas yodadas naturales en plantas superiores, lo que no había sido descrito nunca antes.  Se han identificado ochenta y dos proteínas yodadas que participan en procesos biológicos importantes en plantas superiores.  En forma similar a la deficiencia de cualquier otro nutriente vegetal, se prevé que una deficiencia de yodo cause pérdidas de rendimiento.

En cultivos fertirrigados y protegidos, desarrollados en un entorno de producción comercial, la deficiencia de yodo puede ocurrir cuando la presencia de yodo en la solución nutritiva está por debajo de un valor objetivo de suficiencia.  En sistemas de cultivo de cobertura intensivos y fertirrigados, la solución nutritiva y el agua de riego son las principales fuentes de yodo.  Esta deficiencia se manifestará en forma de un desarrollo subóptimo de las raíces o las hojas, una floración más tardía, un menor crecimiento de los frutos y una menor apropiada capacidad de respuesta al estrés, lo que se traduce en un menor rendimiento en comparación con un cultivo al que se le ha suministrado suficiente yodo en la solución nutritiva.

Se diseñó un ensayo controlado con tomates de cóctel de la variedad 'T2021 F1' en sustrato de polvo de coco en Tailandia. En un invernadero de vidrio, se suministró a las plantas en macetas una solución nutritiva equilibrada utilizando un sistema automatizado para inyectar los nutrientes en la solución de goteo a partir de los contenidos concentrados del tanque A (nitrato de calcio e hierro quelatado con DTPA y EDDHA) y del tanque B (nitrato de potasio, fosfato monopotásico, sulfato de magnesio y una mezcla de oligoelementos quelados con EDTA). Las plantas recibieron estas soluciones nutritivas desde el inicio del cultivo, manteniéndose la CE 1-1,5 hasta la floración. La Tabla 1 muestra la composición resultante de la solución de goteo, en diferentes para cada etapa del cultivo después de la floración. El nitrato de potasio se aplicó en una dosis total correspondiente a 1100 kg de KNO3/ha/temporada de cultivo en un sistema de cultivo comercial.

En el control, la concentración de yodo en el agua de riego y en la solución nutritiva fue de 0,02 μmol/L, demasiado baja para proporcionar al cultivo suficiente yodo. Una deficiencia de yodo afecta a diversos procesos biológicos de la planta. Puede afectar negativamente al desarrollo de las raíces, a la formación de la flor y a la calidad del polen de las flores en altas temperaturas. Además, el yodo está presente en las enzimas que son necesarias para la fotosíntesis y, por lo tanto, para la producción de azúcares necesaria para llenar el fruto.

Para comprobar el efecto de la adición de yodo en la solución nutritiva, se utilizó Ultrasol®ine K Plus en el tratamiento de ensayo, en las mismas dosis y al mismo tiempo que el nitrato de potasio -sin yodo- en el control. Se sembraron 30 plantas para cada tratamiento en agosto y se trasplantaron a las macetas 25 días después. La calidad del sistema radicular se evaluó en 5 de estas plántulas 15 días después del trasplante. La primera cosecha comenzó en noviembre, y se evaluó el rendimiento y la calidad de los frutos de 5 racimos posteriores en 20 plantas por tratamiento.

El suministro extra de yodo con Ultrasol®ine K Plus dio como resultado un mejor crecimiento de las raíces después del trasplante, una floración más abundante y un mayor peso promedio de los frutos en estos tomates de cóctel. Esto puede atribuirse a la prevención de la deficiencia de yodo en las plantas asegurando una cantidad adecuada de yodo en la solución nutritiva con el uso de Ultrasol®ine K Plus.

(Tabla 1) La composición de la solución nutritiva que se aplicó diariamente a 2 L/planta/día, con goteo en sustrato de polvo de coco en macetas de 5 L. La CE 1-1,5 mS/cm se mantuvo desde la siembra hasta la floración. 

 

Figura 1.  La longitud máxima promedio de las raíces (cm ± desviación estándar), 15 días después del trasplante, es mejorado con Ultrasol®ine K Plus.

Figura 2. Floración y cuajado del fruto más abundantes con el tratamiento con Ultrasol®ine K Plus.  Estas imágenes fueron tomadas durante floración (63 DDS) y al cuajado de frutos (100 DDS).

Figura 3. El tamaño promedio de los frutos de 5 racimos cosechados fue mayor, con un 7% más de rendimiento total de frutos como resultado.

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